Las posibilidades de Qoph de perder al póquer con los pardillos de BEE no se debían a la falta de horas de práctica. De hecho, algo hacía pensar que había un asunto turbio detrás de todo esto…
Segunda entrega de Aliphant en BEE:
Las posibilidades de Qoph de perder al póquer con los pardillos de BEE no se debían a la falta de horas de práctica. De hecho, algo hacía pensar que había un asunto turbio detrás de todo esto…
Segunda entrega de Aliphant en BEE:
La existencia de una empresa archienemiga podría fomentar en ANT el espíritu de la superación para batir a la competencia. En cambio, los antianos se conforman con torturar a los beetanos y viceversa.
Con esta discreta viñeta comienza una de las series internas más retorcidas: Aliphant en BEE.
Tras la Teoría General de la Relatividad, se esconde uno de los fenómenos más obvios del universo: cuando hay un sujeto muy pesado, muy pesado, todo su alrededor debe inclinarse ante él.
En este caso, Aliphant no se encuentra en el simulador, por lo que las consecuencias de los actos los debe pagar por una vez éste.
Selamat pagi!
En vistas de expandir el mercado de Aliphant a 250 millones de personas más, se presenta la nueva página principal en Bahasa Indonesia:
http://aliphant.iespana.es/
Tal vez no existan datos contrastados de cuántos indonesios tienen acceso internet ni de cuáles de ellos podrían leer webcómics, pero está claro que muchos programan en Java.
El indonesio tiene la gramática que muchos sueñan: no hay géneros, plurales ni declinaciones. Los verbos no se conjugan ni tienen tiempos. No hay artículos ni se usa el verbo ser. Y se escribe en alfabeto latino y se escribe como suena.
Por otra parte, quién sabe si el enigmático elefante pigmeo de Borneo no está emparentado con Aliphant…

Tras las recientes noticias de la completa recuperación del código genético de los mamuts, se abre la veda para que aquellos seres, que ya sólo viven en la mente de David Macaulay y pueblan su «Cómo funcionan las cosas», vuelvan a algún día a poblar las estepas derretidas por el calentamiento global del planeta. Si bien el fin de la era de las glaciaciones, que hizo desaparecer los hábitats -otra curiosa palabra que forma el plural en -ts- de los lanudos proboscídeos no pudo achacarse a la entonces escasa actividad humana, tal vez la actividad depredadora de los hombres del pleistoceno ayudó a terminar con su estirpe.
Mumant,no obstante, procuró cuidarse todo lo posible, como asegura esta viñeta…
De todos los simuladores creados por Aliphant, tal vez este sea uno de los de uso más bien personal e intrasferible.
Pero las fechas así lo requerían…
Una de la películas más emblemáticas de los 90. La Bella y La Bestia, la primera película de animación candidata a mejor película fue su rival en aquella ceremonia, donde los actores principales, el director, el guionista y la propia película barrieron con todos los premios.
Una de las escenas más sugerentes, es aquella donde la agente Sterling es enviada a sonsacar información al peligroso doctor Lechter, que inmediatamente reconoce la intención de su superior en aquella visita…
El lema de la ciudad de París, Fluctuat nec Mergitur, se traduce tradicionalmente como «zozobra, pero sal a flote»; no importa cómo sean las vicisitudes con tal de que, al final, se salga adelante.
El barco de Qoph ni siquiera se permite esa opción. De ahí, que sea inzozobrable.
Al piano, el maestro Hethant, que no se prodiga demasiado por los simuladores a pesar de su habilidad con las teclas. El Año Mozart trajo consigo la revitalización, innecesaria pero gratificante, del genio salzburgués.
Tal vez una de las caracterizaciones más curiosas del genio de los simuladores…
Tal vez uno de los chistes más complicados de traducir por el juego de palabras pero también uno de los más eficaces. Incluso cuando viajan en autobús algunos lectores, miran al letrero y sonríen…
A pesar de que no está bien tener hijos predilectos, esta viñeta es lo más parecido para el autor. Ocurre una de esas escasas veces en las que llega un momento que ya no tocarías un píxel. Y no era por el nivel alcanzado, ni mucho menos, sino porque así era como se había concebido esta idea desde el principio.
«Cantando bajo la lluvia» es una película sobre la cinematografía, sobre la transición del cine mudo al sonoro y sobre los números musicales del pasado que todavía se escuchaban en Broadway y en los teatros de la época. Explica un acto de rapiña, de arrebatar al teatro su handicap, su enorme ventaja frente al celuloide en aquella época, que era la posibilidad de presentar música y coreografías.
Bajo el pretexto de adaptarse o morir, la obra de Gene Kelly homenajea los grandes números musicales del pasado creando momentos inolvidables que pasarán como propios a la historia del séptimo arte.
Aunque, tan sólo, estaba cantando y bailando bajo la lluvia…
La lengua llamada inuktitut pertenece a la familia esquimo-aleutiana y es hablada por el pueblo inuit a lo largo de la fría costa del Ártico. Puede que no reúna más de 35.000 hablantes, pero su complejidad es como para quedarse helado.
Posiblemente emparentada con las lenguas indoeuropeas, la lengua de los inuit dispone de tres vocales, i, a, u , que pueden ser largas o cortas y sólo quince consonantes, por lo que se puede sospechar que no está el tiempo para muchas chácharas.
Al contrario de lo que se suele decir, el inuktitut no tiene más que una palabra para nieve, lo que pasa es que como lengua aglutinante se puede añadir tantos sufijos como parezca y crear enormes frases de una sola palabra del tipo «nanuminiqtulauqsimavit?», es decir, «¿has comido en alguna ocasión carne de oso polar?» Obsérvese la raíz nanu-, tal vez el nombre inuit más famoso por la película «Nanuq, el Esquimal» y que por cierto significa «Oso polar».
Traducir los títulos de las secciones de la portada de Aliphant no ha sido sencillo por varios motivos. Por ejemplo, ni siquiera existen palabras para una representación gráfica bidimensional y ha sido necesario usar el término para escultura como asimilado a «creación artística».
En cambio, el silabario del inuktitut es sencillo de aprender y muy intuitivo a la hora de diferenciar los fonemas. Basado en el silabario Cree, se usa sólo en los dialectos de Canadá, mientras que en Groenlandia se escribe en caracteres latinos y en Siberia con cirílicos.
Siendo necesario crear un icono para esta lengua, un Aliphant muy abrigado lleva los colores de la provincia canadiense de Nunavut en su rostro que incluyen un inukshuk rojo, un mojón o delimitador de terreno típico de los inuit.
Tunngasugitsi ᑐᙵᓱᒋᑦᓯ !

Cuando a Aliphant se le mete un horario entre orejas y trompa, lo cumplirá aunque requiera la intervención de la sexta flota. Véase (Aliphant CCCXLVI)
En este caso, le basta con que llueva café… en la playa.
Eran los 80 y, para quien no lo haya vivido, se soñaba con zapatillas autoajustables, coches voladores, cine holográfico y condensadores de «fluzo», palabra que, a falta de internet y wikipedia, no estaba demasiado claro como se escribía, y aún menos si era una mala traducción del «flux capacitor» original.
A pesar de que estos matices pasaban desapercibidos, la trilogía de Zemeckis mostraba con sus argumentos del continuo espacio-tiempo una trama tan compleja como emocionante; qué más se puede pedir si no es un DeLorean?
Si hay algo parecido al teatro de las tres unidades, es una película o una saba con tres reglas que obligan a revisar su argumento. Es algo que se vio en Gremlins y que se parodiaba en Gremlins II. Las reglas, a saber, no mojar un Gremlin, que no le dé la luz brillante y no darle de comer después de Medianoche eran más proximas a la magia que a la biología y daban lugar a situaciones contradictorias. ¿Medianoche de qué huso horario? ¿Horario de verano o de invierno? ¿Qué bebe un Gremlin? ¿Les matan los infrarrojos o sólo parte del espectro visible?
De vez en cuanto, Aliphant colabora en la campaña antitabaco con enfoques tal vez menos agresivos pero algo más efectivos. No hay que desdeñar el poder curativo del humor.
Es posible que el invento de las colas formando caminos, de manera que no sólo se aprovecha mejor el espacio exterior sino que además permite, cuando no hay una gran afluencia de gente, eliminar tramos o pasarla caminando, fuera producto de los imagineros de los parques temáticos de Disney. Lo cierto es que, en su afán de lograr todas las comodidades para sus guests, han optado por hacer de la cola de espera una atracción más. Y quien viaja, aprende.
En tierra una bolsa de aire no deja de ser un elemento inocuo y con cierta poca frecuencia incluso podría usarse para dar uno que otro susto. En el aire, en cambio, supone un agujero en la masa de sustentación de avión, y no olvidemos que hay pocas razones que mantienen un objeto de metal relleno de equipaje en un medio menos pesado como es el aire. De ahí, que las bolsas de aire, mejor en tierra.
Incluso antes que la conocida fábrica de semanas fantásticas dé el pistoletazo de zalida, Aliphant se adelanta con su especial de Navidad de hace 3 años. Silencioso, como es habitual para facilitar su difusión internacional y siempre premonitorio…
Esta viñeta podría muy bien titularse: qué haría Aliphant es una isla desierta. Si bien es cierto que moriría por falta de cafeína en pocas horas, no está de más preparase una agenda por si hay opciones de supervivencia.
De hecho, Aliphant cuenta con el coffee break, como puede verse en aquel gráfico…
El chiste que se esconde en esta viñeta especial, que aparentemente es sólo una curiosidad estética, lleva la siguiente reflexión: si fueras una composición de frutas y verduras, ¿qué forma tendrían tus enemigos?
Esta es más bien una entrada de hito o de milestone. Las viñetas de Aliphant traducidas al inglés llegan al 50%, por lo que apenas queda adaptar la otra mitad…

Tal vez una de las escenas más espectaculares de la sega de Starwars sea la pelea en el senado de Yoda con el Lord Sith. En este caso, se trata del ascendido Sameck que trata de conseguir en Aliphant un aliado imposible.
Al final sólo se trata de fluorescentes y peticiones deshonestas. La realidad, incluso la ficticia, está condenada a apartarse de las grandes gestas…
En algunos casos, la llegada a una isla desierta es una bendición tras un naufragio. En otros, es un simple aplazamiento para la serie de aventuras y desventuras que acontecerán después.
Y no, nadie ha hablado de osos polares…
Si bien se trata del especial de hace tres años, hay cosas que siguen vigentes. El macabro doctor Lamedant, su extraña consulta y la falta de adecuación de su disciplina a las necesidades del pobre Aliphant.
Al menos, es bastante terrorífico lo que se encuentra…
Una de las formas de conseguir ideas en un ambiente relajado es en la pausa del café. El único inconveniente es que a lo mejor las ideas obtenidas no tienen nada que ver con la producción que se espera…
Con esa duda, el jefe Qoph no tarda en tomas cartas en el asunto…
Durante cierto tiempo, y a partir de la paulatina desaparición del Quidditch en cada nuevo libro de Harry Potter, surgióme la duda acerca de si no sería un juego inventado por la autora con un primer pretexto argumental y forzosamente alentado por editores y gente del mercado con el objetivo de vender productos deportivos y juegos?
Fiel reflejo a esa supuesta desgana por los deportes impuestos, en ANT, el equipo de TNANT del departamento de Realidad Virtual no ve la hora de ser expulsado para poder marcharse a casa a dedicarse a cosas más interesantes. En este caso, Aliphant lo sigue teniendo complicado, pues si su fisonomía no se presta a las condiciones del juego para hormigas, tampoco lo hacen para la acumulación de las faltas necesarias que supongan su eliminación. Gajes del TNANT.
Puestos a dudar sobre la propia conciencia, Aliphant se plantea sobre la posicilidad de que, excepto la máquina de café Kaph, que está dotada de un sistema de inteligencia artificial avanzado y tiene el don del habla, todos los demás elementos de mobiliario corporativo con los que se comunica sólo lo hacen cuando se encuentra solo. De ahí que puedan ser producto de su mente enferma.
Sin embargo hay alguien más que conoce su capacidad de comunicación…
Basada en la obra del austrohúngaro Félix Salten, que padeció la censura nazi en todos sus libros por el mero hecho de ser judío, la película de Walt Disney tardó varios años en gestarse hasta su presentación en 1942. Las estrecheces de la Segunda Mundial hicieron mella en la duración de su producción, pero no en su enorme creatividad, en gran parte debida al trabajo de Marc Davies.
La historia de un cervatillo que pierde a su madr-atención spoiler e fin del spoiler– instruyó las conciencias de millones de niños acerca de la futilidad de la vida y de la inevitable desaparición de nuestros seres queridos. Una lección importante.
El cervatillo virtual de esta viñeta ha sufrido la misma pérdida, pero, ¿a que no adivinan de manos de quién?
El mayor exponente, tal vez, de la pintura figurativa del siglo XX americano se encuentra en la obra de Edward Hopper.
Sucesor de los realistas americanos por un lado y de los impresionistas europeos, viajó a España para conocer la obra del maestro Goya de primera mano. Por su temática, es el pintor de la soledad, de la incomunicación y la melancolía, y más allá de todo esto, del mismísimo modo de vida americano.
En el caso de Hopper, no se puede decir que use la luz y el color, sino más bien que estos hacen servilmente lo que el pintor les ordena. Construye el ambiente necesario para manifestar la inexpresividad de la realidad, si no es eso ya suficientemente contradictorio.
El calendario de Hopper se apoya en el signo de Escorpio no por casualidad, sino porque era el que quedaba, caramba. Al igual que los designios de la vida conducen al aislamiento que evoca Hopper, su signo era quedarse con la constelación de la estrella roja Antares, aquella que rivaliza con Ares-Marte el planeta rojo. En las antípodas de la guerra, del sufrimiento, a veces sólo hay indiferencia.