Quien pretenda dar a su vida un giro de 360 grados es mejor que se quede como esté. Bajo esta premisa, Aliphant llega a un bonito valor desde el punto de vista sexagesimal, que es el que inspira nuestra medición del tiempo y de los ángulos.
Turandot fue la última ópera de Puccini y, a pesar de que no llegó a verla conclusa, dejó instrucciones bastante precisas para terminarla. Su argumento procede de una historia de la colección de «Las Mil y una Noches»: Turandokht o «La Hija de Turan». Una fábula formal: una princesa oriental debe casarse con aquel príncipe que resuelva un enigma. El error se paga con la pena de muerte, faltaba más. Tras varios pretendientes decapitados, un príncipe exiliado de su reino consigue acertar, pero para darle la revancha, el muy sobrado, concede a la princesa Turandot un doble o nada si adivina su nombre antes del alba. La princesa moviliza a todo el Reino: que nadie duerma, nessun dorma. Calaf, que así se llama el del mismo Bilbao, decide confiar su vida a la princesa y le revela su nombre, de manera que queda en las manos de aquella decidir si se casa con él o lo ejecuta. Puccini hizo hincapié en un detalle bastante más interesante: el egoísmo de los príncipes por defender su orgullo causa la muerte y la tortura a aquellos que les rodean y si, al final, hay un final feliz, está manchado de sangre inocente.
El aria más espectacular, es esta vez para tenor: Nessun Dorma, que nadie duerma. Es la respuesta de Aliphant que trato de traducir a continuación:
El verbo merecer es definido con toda neutralidad por la RAE como el hecho de ser digno de premio o de un castigo. Es decir, con valor de transitivo, el significado de este verbo no entraña decantación alguna hacia el habitual y sesgado sentido positivo.
Dicho todo esto, sepa el lector que se lo merecía.
La cualidad singular de un ser humano que nació viejo y murió siendo un bebé sugiere, aparte del hecho ya de por sí extraordinario de burlar las leyes de la ciencia, la necesidad de formular dos nuevos verbos para uso y disfrute únicamente del Sr. Benjamin Button -y tal vez de Cher: enjuvenecer y revejecer.
Readaptada la historia casi sesenta años más tarde de la era imaginada por Francis Scott Fitzgerald en su relato corto, la existencia de Benjamin recorre las décadas que cubrió como un mero espectador, alejándose del anhelo protagonista del otro gran testigo de la Historia contemporánea americana llamado Forrest Gump. Si bien «tonto era el que hacía tonterías»para el de A-la-ba-ma, para Benjamin, la edad es la que va por dentro.
Como no podía ser menos, los niveles de flash-backs se superponen en una cebolla interminable -recurso, por otra parte, ya explotado, aunque escasamente reconocido, desde tiempos de Don Quijote de la mano restante de don Miguel de Cervantes. Verbigratia: una anciana en medio del desastre del Katrina evoca los recuerdos de un libro de memorias que pide leer a su hija donde se describe que un viejo cuenta a su compañero de cuarto que una vez le cayó un rayo cuando iba en un coche…
No obstante, dado que el oscilante ritmo de la película impide un desarrollo adecuado de la narración, el resultado no es merecedor del enorme esfuerzo volcado en su creatividad, ambientación, dirección artística y su energía vital.
Considerados pros y contras, he aquí la versión del extraño caso de Benjamin Aliphant, que no por quedar apartada su referencia del palmarés desmerecía tal «agravio»…
En la gala presentada -y cantada- por Hugh Jackman, se bromeó reiteradamente sobre la crisis y la economía llegó a la reutilización de presentadores que llegaron a otorgar hasta cuatro premios seguidos o de un supuesto escenario que, a cambio mostraba interesantes novedades técnicas… Los montajes, que habitualmente introducen las películas candidatas se dedicaron a promocionar las películas de 2008 en sus diferentes géneros).
También se rompió el protocolo de que el actor ganador el año anterior presenta el oscar del año siguiente para la actriz de su categoría y viceversa. Un grupo de cinco antiguos ganadores hacía los honores -y bastante peloteo pegajoso- a los candidatos.
Mejor Actriz de Reparto: Penélope Cruz (Vicky Cristina Barcelona). (2ª Nominación)
Mejor Guión Original: Dustin Lance Black (Mi Nombre es Harvey Milk) (1ª Nominación)
Mejor Guión Adaptación: Simon Beaufoy (Slumdog Millonaire) (2ª Nominación)
Mejor Largometraje de Animación: Andrew Stanton (WALL-E) (4ª Nominación)
Mejor Cortometraje de Animación: Kunio Kato (La maison en petits cubes) (1ª Nominación)
Mejor Dirección Artística: Donald Graham Burt & Victor J. Zolfo (El Curioso Caso de Benjamin Button) (1ª Nominación)
Mejor Vestuario: Michael O’Connor (The Duchess) (1ª Nominación)
Mejor Maquillaje: Greg Cannom (El Curioso Caso de Benjamin Button) ( 9ª Nominación, 3er Oscar)
Mejor Fotografía: Anthony Dod Mantle (Slumdog Millonaire) (1ª Nominación)
Mejor Cortometraje de Ficción: Jochen Alexande Freydank (Spielzeugland) (1ª Nominación)
Mejor Actor Secundario: Heath Ledger (El Caballero Oscuro) (2ª Nominación)
Mejor Documental: James Marsh and Simon Chinn (Man on Wire)(1ª Nominación)
Mejor Corto Documental: Megan Mylan (Smile Pinki) (1ª Nominación)
Mejores Efectos Visuales: Eric Barba, Steve Preeg, Burt Dalton (1ª Nominación) y Craig Barron (2ª Nominación) (El Curioso Caso de Benjamin Button)
Mejor Montaje de Sonido: Richard King (El Caballero Oscuro ) (3ª Nominación, 2º Oscar)
Mejor Mezcla de Sonido: Ian Tapp, Richard Pryke y Resul Pookutty (Slumdog Millionaire) (1ª Nominación)
Mejor Montaje: Chris Dickens (Slumdog Millionaire) (1ª Nominación)
Premio Jean Hersholt: Jerry Lewis.
Mejor Banda Sonora Original: A. R. Rahman (Slumdog Millionaire) (3 Nominaciones)
Mejor Canción: «Jai Ho». A. R. Rahman /Gulzar (Slumdog Millionaire) (3 Nominaciones)
Mejor Película de Habla no Inglesa: Departures. (Yojiro Takita, Japón)
Mejor Director: Danny Boyle (Slumdog Millionaire) (1ª Nominación)
Mejor Actriz: Kate Winslet (The Reader) (6ª Nominación)
Mejor Actor: Sean Penn (Mi Nombre es Harvey Milk) (5ª Nominación, 2º Oscar)
Mejor Película: Christian Colson (Slumdog Millionaire) (1ª Nominación)
Dado que una de las cinco películas candidatas de este año, Slumdog Millionaire («Millonario Arrabalero», para entendernos) tiene su hilo argumental en la versión de la India del programa 50×15, he aquí una alternativa a la estética y al tratamiento habitual de los candidaturas. Una casilla para cada candidato, la ganadora se iluminará en verde y nos ahorraremos la presentación, la entrega de cada premio y el discurso. Con el tiempo ahorrado se puede triplicar la publicidad de manera que la ceremonia siga terminando al día siguiente y se puede colocar un teletienda entre «Mejor documental de dos rollos» y «Mejor coreografía con animales salvajes».
Este año Kathleen Kennedy, la antigua secre de Spielberg que no sabía mecanografía pero organizaba superproducciones y Frank Marshall, su marido productor, pueden llevarse por fin el Óscar a la sexta tentativa, tras haber producido durante años las películas más taquilleras de la Historia. Tres difuntos optan al Óscar: Heather Ledger, Anthony Minghella y Sidney Pollack y Jerry Lewis recoge el honorífico, por lo que aquello puede convertirse en La Noche de los Muertos Vivientes Oscarizados. Y Thomas Newman ha conseguido la 80ª y 81ª nominación para la familia de compositores, mientras se despide a Paul, que no es compositor, ni pariente, pero ganó un Óscar al igual que su viuda la gran Jane Woodward…
Aunque no es un producto totalmente navideño, la verdad es que no es difícil asociarlo a ala nieve real y a la Navidad. No obstante las bolas de nieve de cristal suelen ser mucho más frecuentes que las de agua helada en muchas latitudes.
En inglés, se suelen llamar snow globes y es más complicada su comparación con los proyectiles creados de nieve, de manera que la versión inglesa es ligeramente diferente.
Pese a los inútiles intentos por evitar otro especial de San Valentín, la inmejorable situación de Aliphant -completamente inconsciente- facilitaba en gran medida un acto de semejante falta de sensatez o cordura como para vanagloriarse de la irracionalidad que remueve nuestros sentimientos más humanos. Y ya puestos, mejor en una estrofa de endecasílabos alternados en rima asonante. Sería un serventesio asonantado, pero hay un estrambote de un verso de Aypbee que altera la estrofa hasta dar con la forma de un quinteto. Unos versos que hablan de la distancia, del amor y de la geometría descrita sobre la superficie de un planeta…
Los trabajos de campo en simulación consisten en recabar toda la información necesaria para simular de forma más fidedigna la realidad. Por lo general, resulta más fácil meterse en otro simulador para averiguar como se deben ver las cosas en un simulador, pero cabe la posibilidad de que el primer ingeniero de realidad virtual sí hiciera trabajo de campo de verdad.
Entre las experiencias traumáticas que determinaron el resto de su existencia, el joven Qoph adquirió cierto gusto por cualquier cosa que asemejara al tabaco. Infortunadamente, no tuvo Aliphant vela ese año con que celebrar su aniversario.
Si El Corte Inglés enciende las luces, no hay duda de que ya es Navidad. En cambio si es el coche que va detrás a una velocidad que casi te saca de la carretera el que enciende las luces, puede ser la Guardia Civil.
Un pequeño recorrido de la tira de Aliphant por los especiales de San Valentín, quizás la festividad que mejor demuestra la estupidez de querer concentrar en un solo día las compensaciones por todo un año de deje y despreocupación.
Con las cinco empresas del mundo de Aliphant: ANT de hormigas, BEE de abejas, CEA de invertebrados marinos, DIE de plantas carnívoras extraterrestres y la que aparece hoy, EEH, de peces abisales, lo único que se puede conseguir es un bucle de subcontratación. Sea.
P.S. Existe una sexta, iOd, pero es realmente propiedad de ANT.
«Madama Butterfly» es una ópera de Puccini cuyo tema central es la esperanza ciega depositada por una adolescente japonesa por un marinero americano que sólo ha matado el tiempo con ella -y la ha desposado y dado un hijo, que tiempo para matar tuvo bastante. Es el paradigma de los anhelos que nunca se van a hacer realidad- la antítesis, Cenicienta ya la había compuesto Rossini. El aria de Aypbee sale al paso de lo que dice Aliph y significa algo así como «Un buen día, veremos erguirse una columna de humo desde el último confín de los mares y entonces aparecerá el navío» -el barco del esposo que la abandonó, despreciando todos sus sacrificios.
Es probable que el nombre del inventor recientemente desaparecido Hans Beck (1929-2009) deje indiferente a la mayoría del público no especializado, pero tal vez se despierte la curiosidad, si se dice que fue el inventor de los clicks de Playmobil -en España Famóbil- y que desarrolló un producto que desplegó las alas de la imaginación a millones de niños por todo el mundo.
Hans Beck trabajaba para Geobra, una fábrica alemana de hula-hoops que, debido a la crisis del petróleo, le pidió un diseño de un juguete que necesitara menos plástico. Hans tardó tres años en confeccionar su idea, un juguete de formas geométricas sencillas, casi como el estilo Bauhaus de sus letras, a una escala 1:24 que permitiera una manipulación fácil y con colores animados y accesorios intercambiables.
Los rostros de los clicks o de sus compañeras la clacks constan de dos círculos para los ojos y una media luna para la boca, de tal manera que cualquier niño o diseñador gráfico de fama internacional pudiera dibujarlos.
La viñeta de hoy sugiere una caja de descripción de un producto playmobil, con fotografías que suplen cualquier comentario textual y las correspondientes cotas que atestiguan el concienzudo diseño industrialque acompaña a estos seres de plástico.
En el mundo anglosajón existe una verdadera obsesión por asociar materiales a los regalos de los distintos aniversarios. Los más conocidos son las bodas de plata, oro o brillantes, pero hay una lista completa de una enorme cursilería para administrar la espontaneidad de los menos ocurrentes.
El blog de aliphant ni empezó tal día como hoy ni lleva quince años como presume este Aliphant de cristal, pero francamente, ¿quién necesita contarlos?
Llegando a la tira 2 exp 8, como les gusta llamarla a
los amigos informáticos o al segundo
byte, Aliphant recibe la visita de un ser inesperado. O quizá no tanto.
Atravesar a toda hipervelocidad el cosmos en un simulador es algo al alcance de cualquier antiano, por poco versado que esté en las artes del engaño digital.
Aunque no estén a bordo de ninguna nave con nombre de ave rapaz muy vieja, la sensación del campo estelar es la misma que si se hubieran dejado conectado un protector de pantalla en el sistema visual. O tal vez eso haya ocurrido…
Una planta carnívora procedente del espacio exterior protagoniza una película musical de terror con una banda sonora impecable obra de un joven Alan Menken.
De la empresa DIE, acude una visita a ANT que no perderá el tiempo con aperitivos..
En 1940 y a pesar de haber cosechado éxitos de taquilla como Blancanieves y Los Tres Cerditos, los hermanos Disney seguían empeñando hasta su último centavo en cada nueva película e incluso ofreciendo el coche para avalar la inversión. Pero esos eran otros tiempos y ya habían pasado 11 años de una crisis de nada llamada Gran Depresión.
La historia basada en un texto de Carlo Collodi va de un artesano autónomo que de un día para otro se convierte en padre soltero. De hecho, al primer día ya lo manda al colegio, que tampoco era cuestión de aguantar por aguantar a la criatura. Como consecuencia del despecho paterno, el hijo se mete a artista y entra en el mundo del juego, las mentiras, las drogas y el alcohol. En sus paranoias el pobre crío cree que su conciencia se ha desligado de él y que viste frac y chistera.
En sus extrañas vicisitudes, el inconsciente consigue salvar la vida a su padre, a su gato y al pez de colores y logra rehabilitarse para la sociedad.
Como curiosidad, el personaje llamado Hada Azul, es en el original el Hada del Cabello Azul, lo que en los años cuarenta, mucho antes de la aparición de los mangas de adolescentes teñidos y del look angélico de Lucía Bosé, hubiera sido difícilmente digerible. Así, el Hada Azul es una señora rubia, con alas, pero rubia. No estaba el mundo preparado para un cambio así.
Las leyes de los grandes números o macroscópicas permiten proporcionar soluciones similares a problemas de cómputo comunes. Sin embargo, resulta bastante peligroso confundir las magnitudes. Incluso cuando se trata de un simulador…
Si algo ha demostrado a lo largo del tiempo el Gran gurú Yodant es que no conseguido demostrar nunca nada. Por supuesto esta paradoja invalida la proposición pero no deja de ser significativa.
En Berlín, en 1906, se creó el código de emergencia más reconocido internacionalmente y tristemente popularizado por su uso seis años después durante el hundimiento del Titanic.
Desde un principio, no se pensó que SOS fueran una siglas, ni siquiera tres letras independientes, sino una sola sin las pausas interliterales. Se trataba de una palabra que en el ámbito intenacional no diera lugar a dudas y que fuera claramente reconocible en código Morse, a saber, …—…
Como regla mnemotécnica, que véase la enorme dificultad para recordar algo tan breve como sencillo en Morse, se definieron diversos acrónimos Save Our Ship, Save Our Souls, Socorro O Sucumbimos o cualquier otra fórmula mucho más costosa en bits sinápticos que el original.
Los seres submarinos de la empresa CEA entraron en contacto con la tira de Aliphant varias viñetas atrás. Sin embargo, esta es la primera vez que uno de ellos, en concreto ‘Eiwacea~sheerk hace acto de presencia, aunque sea virtual.
Del oriente próximo de Aladdin, pasamos al occidente victoriano y distante de La Dama y el Vagabundo, aunque este calendario de febrero esté salpicado de salsa carbonara y de elementos orientales como es el propio invento de la pasta.
De la película de 1955 de los estudios Disney se puede extraer varias moralejas: la primera es que las ratas no son las mascotas más adecuadas para los bebés, por más que Ratatouille quiera demostrar lo contrario. La segunda es que nunca sabes lo que te puedes encontrar al final de un spaghetto. Y la tercera es que es mejor llevar siempre un tenedor para no tener que empujar las albóndigas con la nariz.
El calendario está en el plato de pasta. Un fideo recubierto de tomate recorre las albóndigas, una por semana. Cada vez que cruza con un tallarín sin salsa cuenta como un día. El fideo empieza a la izquierda y termina casi fuera del plato…