Dotada con una biodiversidad extraordinaria distribuida en una gran variedad climática y orográfica, la República colombiana es el siguiente país de la Serie Olímpica, que llega así a su entrega 45ª. Heredera del virreinato de Nueva Granada, tras su Independencia de España, la región central de la Gran Colombia acabó dando lugar a la actual Colombia y la más pequeña Panamá. Su bandera se hizo testigo de las señas panamericanas creadas por Francisco de Miranda, que quería mantener la pureza de los colores primarios amarillo, rojo y azul, lo que era impensable en las banderas europeas de origen medieval, donde los escudos metálicos no permitían juntar los esmaltes como el rojo y el azul.
Colombia ha participado en 24 Juegos Olímpicos desde 1932 y, aunque no participó en los boicots de los 80, su propia situación interna le impidió participar en los juegos de Helsinki 1952 y en varias olimpiadas de invierno. Sus 5 oros entre 38 medallas y éxitos en halterofilia y ciclismo, reducen su nivel de coubertinos a 1,26.
El topónimo de Colombia, como homenaje a Cristóbal Colón, debería haberse extendido a todo el continente americano, pero al menos la provincia canadiense de Columbia Británica y el estadounidense Distrito de Columbia y numerosas ciudades y divisiones administrativas rinden pleitesía al navegante.
Aunque más del 99% de los 58 millones de colombianos habla español, otras 65 lenguas se hablan entre su diversa población y cultura, inmortalizada por su premio Nobel Gabriel García Márquez, y algo más recientemente, por Disney en su película Encanto.
