Serie Atómica LXVI Disprosio

El seis de junio no podría ser mejor día para presentar el elemento 66. 

El disprosio fue el tercer elemento que descubrió el químico autodidacta francés Paul-Émile Lecoq de Boisbaudran, con un sistema de espectroscopía que él mismo había diseñado. El galio y el samario debieron de suponerle menos esfuerzo, por lo que a este lo llamó disprosio, que en griego significa «difícil de conseguir». 

El disprosio forma parte de la aleación Terfenol-D que revolucionó la industria de la reproducción de sonido, pero también parece ser un material clave para la construcción de las turbinas de algunos aerogeneradores, lo que ha despertado su interés en la tecnología de las renovables. 

No interviene en los procesos vitales de la bioquímica e incluso son tóxicas sus sales, por lo que su supuesta presencia residual en las sales rosadas del Himalaya, se encuentra lejos de ser conveniente, cuando efectivamente se halle en este condimento.

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