El buen doctor comenzó con el mundo del cine creando una novelización de la película Viaje Alucinante, mejorando aquellos aspectos relacionados de la misión microscópica en el interior de un cuerpo humano con sus conocimientos como bioquímico. Esta experiencia encorsetada por el guion ya existente no le entusiasmó al prolífico Asimov, que incluso sufría cuando la audiencia creía que habían adaptado una novela suya porque, fiel a su rápida escritura, acabó seis meses antes de que se estrenara la película. Para resarcirse, escribió Viaje Alucinante II, con un argumento más acorde a su estilo. Esta película, Fantastic Voyage ya se homenajeó en el centenario de Frank Armitage (http://www.aliphant.es/images/1165_jpg.htm), por lo que no era cuestión de repetirse.
Los intentos de adaptación de las cuantiosas obras de Asimov no han sobresalido por su nivel, por lo que, cuando series como Fundación toman su nombre y su fama, cuesta no mirar hacia otras transformaciones como la trilogía de El Señor de los Anillos de Peter Jackson, la serie de Percy Jackson de Rick Riordan o la actual live action de One Piece, que cuenta con el autor Eichiro Oda como guía y mentor.
