Se amontona el trabajo de shinigami de Aliphant y eso que no se ciñe al horario de 9 a 5.
Dolly Parton era la otra persona que tenía parques temáticos a su nombre, pero los paralelismos con Walt Disney no eran pocos. Nacieron de familias muy humildes y se crearon en zonas rurales de los Estados Unidos. Su creatividad y capacidad para transformar el mundo les hicieron levantar imperios, Walt, a través de la animación y Dolly con la composición e interpretación de más de 3000 canciones. El resultado de su trabajo lo reinvirtieron en sus empresas, creando parques temáticos que dan trabajo a miles de personas y hacen felices a millones. Y nunca dudaron de ponerse ante las cámaras y actuar cuando la ocasión lo requería. Ambos sabían de la importancia de la educación de los jóvenes; Walt creó CalArts para formar a sus empleados y Dolly fundó la Dolly Parton’s Library para regalar millones de libros a los niños necesitados.
El parque DollyWood en Tennessee, apenas a unos kilómetros del pueblo donde se crió con sus once hermanos es una curiosa mezcla de tributo a la música country, de museo personal de Dolly pero también reúne alguna de las mejores montañas rusas del mundo y una reserva natural del pigargo, la célebre águila americana de su emblema nacional. Por contradictorio que parezca, su comida es tan valorada que el público viaja al parque sólo para comprar sus especialidades de comida sureña, como el pan de canela. Dollywood pertenece a otras cadenas de parques de entretenimiento y no es una pequeña empresa familiar, pero ha sabido posicionarse en su remota localización frente a Disney, Universal y Six Flags.
Dolly superó las trabas del personaje sureño y conquistó al público mundial gracias a su aguda inteligencia, un talento enorme para la música, su gran bondad y generosidad y una autenticidad que no defraudaba.
We will always love you, Dolly.
