La La Land

De haberse perseverado en la sílaba, el título hubiera servido de parque temático en conmemoración de las hazañas de Massiel, pero se conformaron con algo menos, y hablando de conformarse, hasta aquí habrá de leer el lector que evite conocer algo más de la trama, pues arduo es defender este argumento sin entrar en pormenores.

 

El arranque en clave flash-mob, esa entelequia audiovisual que trata de saciar las imperiosas necesidades de la población deseosa de cantar y bailar en grupo más allá de lo que permite la ducha o el camerino de su vehículo, lugares que posiblemente hagan más justicia a sus habilidades canoras por su privilegiada  acústica, pero no dan espacio suficiente a sus riendas coreográficas, es un guiño a una generación criada con musicales de Disney.

 

Pero el argumento, no poco denostado en estos días, tiene el acierto de contar lo que no ocurrirá, de narrar lo que podría haber sido y no fue, de cómo los intereses individuales acaban con  las relaciones porque, si bien perseguir los sueños tiene un alto precio, ¿cuál es el coste de renunciar a ellos? La La Land plantea esa irrealidad de las hipótesis no futuribles en clave musical, de La, posiblemente en una argamasa de canciones pegadizas, estereotipos reconocibles  y una puesta en escena donde la coreografía de la cámara es aún más complicada que la de los bailarines. La superficialidad en los musicales se presupone, como el valor en la Legión, salvo tal vez en los de Esther Williams que se mantenían entre dos aguas, pero es un lenguaje cinematográfico eficaz para transmitir emociones en lugar de eventos.

 

Apenas diez películas musicales han ganado el Óscar a mejor película en 88 ediciones. Algunas se llevaron hasta los asientos del auditorio, como West Side Story o  despertaron añoranza por el género, como Chicago, pero nunca se han apartado del todo de las carteleras. Con sus catorce candidaturas, se presenta la ocasión de ver si este autohomenaje, este selfie del cine clásico musical trasladado a nuestra era, es capaz de llenar la Ciudad de Estrellas.

Especial San Valentín 2017: La La Land
Aliphant DCCXXIX Especial San Valentín 2017: La La Land

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