Al separar los dos nuevos elementos del didymio o material gemelo de Lantano Von Welsbach creó trillizos, el óxido de praseodimio le dió a éste el prefijo praseo- de verde puerro y aunque el otro presentaba un color violáceo, se quedó simplemente como el nuevo, o neodimio.
El neodimio es el elemento crucial en las aleaciones de boro y hierro que se usan para crear los más potentes imanes de uso generalizado en el mercado, lo que supone un sinfín de usos y aplicaciones en los productos de consumo.
Al igual que el praseodimio, la única función biológica conocida del neodimio es en la química de los extremófilos de las fumarolas volcánicas submarinas. Y, aunque, la ingesta de un único imán de neodimio no revierte peligro en un cuerpo humano, tragar dos o más de estos objetos puede ser potencialmente letal, dado que su fuerte atracción magnética puede estrangular y perforar las paredes del tracto digestivo. No hay que subestimar el poder de la Fuerza… magnética.
