Cuando la estricta hermana Mary Lazarus de Sister Act alardeaba de su larga carrera religiosa asegurando que había enterrado cuatro Papas, mostraba una medida del tiempo de calendario precursora de nuestro sistema internacional y que todavía es utilizado de forma tradicional en el Imperio del Japón.
Tras la cuarta votación del cónclave y la fumata blanca comienza el papado de León XIV, el primer pontífice estadounidense y con nacionalidad peruana a la que añadirá la vaticana.
Todavía es pronto para conocer el escudo papal que se convertirá en el del Estado de la Ciudad del Vaticano, pero si sigue la tradición de mantener los símbolos de su etapa de cardenal, podría asemejarse al que porta Aliphant en la viñeta, con la flor de lis plateada, o tal vez ahora dorada, sobre campo de azur y los símbolos de la Orden de los agustinos, un corazón ardiente atravesado por una flecha sobre un libro.
Habemus Papam.
