Presupuesto Imaginario

Durante siglos, las matemáticas financieras se han basado en instrumentos toscos y espartanos, en baremos y estructuras discretas, sumatorios y cálculos iterativos para representar la evolución de las cantidades en el tiempo, como la progresión de los intereses o el efecto de la inflación en los precios.

La viñeta de Aliphant propone algo tan descabellado como el uso de números complejos en los presupuestos, con su parte real e imaginaria para representar las incertidumbres propias de las estimaciones y el riesgo de materialización de los extracostes.

Hasta que algún economista los inserte en otra infernal sucesión de baremos discontinuos. Posiblemente, la economía merece quedarse con las matemáticas que siempre ha preferido.

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