Archivos de la categoría cine

Algunos Camareros Buenos

En plena era de la telemetría láser y de los telescopios capaces de encontrar céntimos en la Luna, parece increíble que unos de los mayores misterios sea averiguar la altura real del ex marido de Katie Homes, Nicole Kidman y Mimi Rogers. Hace unos años el CSID envió a la Agente Pe + con un metro de sastre y dos chinchetas, pero los resultados son todavía clasificados, y por alguna extraña razón se vino con un óscar bajo el brazo.

Pero lo interesante de la película que nos ocupa no es tanto el personaje del señor bajito, sino el discurso que fuerza  al coronel que interpreta Jack Nicholson. Mientras Demi Moore y Kevin Bacon miraban atónitos, Nicholson se incriminaba en un asesinato encubierto de disciplina y búsqueda del bien mayor.

En Algunos Hombres Buenos, preferían mostrarnos a los demás.

Algunos Camareros Buenos
Algunos Camareros Buenos

Desayuno con Diamantes

Con la desaparición del último miembro del casting, aunque en un papel controvertido y poco convencional para un cómico de la talla de Mickey Rooney, se cierra un capítulo en la historia de Breakfast at Tiffany’s, o como se llamó para un público menos habituado a las compras de Black Friday en Quinta Avenida, “Desayuno con Diamantes”.

 

La Academia alabó la música estupenda de Henry Mancini, sus variaciones sobre “Moon River”, la canción que diseñó para el limitado registro vocal de Audrey Hepburn, quien creó un personaje extraordinario suavizando las polémicas líneas de Truman Capote.

 

Mickey Rooney interpretaba a un vecino japonés gruñón y molesto por las fiestas y costumbres del personaje de Audrey, pero con visos de un mejor entendimiento en otras circunstancias.

Decía que, con sus ocho esposas, nunca le faltaba un lugar donde pasar la Navidad. Tras ochenta años de carrera y 200 películas, descanse en paz, Sr. Rooney.

Desayuno con Diamantes
Desayuno con Diamantes

La Vuelta al Mundo en Ochenta Días

Cuando en La Vuelta en Mundo en 80 Días Jules Verne anticipa el hasta entonces extraño concepto de la globalidad, toda la información de la que disponía cabía en una enorme biblioteca. Era 1872, la Reina Victoria controlaba medio mundo, el transporte más veloz iba a vapor y el turismo apenas era un invento, pero surgió una legión de imitadores que reprodujeron su vuelta al mundo cada vez en menos tiempo y con menos contratiempos.

 

A pesar de las muchas road movies que adaptaron la novela de Verne con el dinamismo necesario, no hay pocos que no consideren que la versión más fiel al texto original es una producción española de animación del estudio BRB Internacional que convirtió al protagonista Phileas Fogg en el león antropomórfico Willy Fog.

El fenómeno científico inherente en la obra es la consecuencia del franqueo de los husos horarios en dirección este, que lleva a un espectacular doble desenlace.

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Aliphant’s La Vuelta al Mundo en 80 Días

CALENDARIO ALIPHANT ABRIL 2014

Abril de 2014

Novela de Julio Verne: La Vuelta al Mundo en Ochenta Días (Le Tour du Monde en Quatre-Vingts Jours, 1872)
Viñeta: Aliphant DCXII
Calendario:

Sobre el mapa del viaje de Phileas Fogg, el primer día comienza emn el meridiano de Greenwich en el Polo Norte y avanza el mes hacia el este y el sur. Los domingos, marcados en rojo son según su esquina SW: W060N70, E000S20, E060S60 y E120S80

CALENDARIO ALIPHANT ABRIL 2014
CALENDARIO ALIPHANT ABRIL 2014

Especial Óscars 2014

86ª Edición de los Óscars, que tuvo como mejor película Doce Años de Esclavitud

Actor de Reparto          Jared Leto  por    Dallas  Buyers Club
Vestuario                       El Gran Gatsby
Maquillaje                      Dallas Buyers Club
Corto -Animación        Mr. Hublot
Largometraje -Animación         Frozen
Efectos Visuales                                Gravity
Corto -Ficción                          Helium (Dinamarca)
Corto Documental                        The Lady in Number 6
Largometraje Documental         20 feet from Stardom
Película de Habla no Inglesa    La Gran Belleza (Italia)
Mezcla de Sonido                        Gravity
Montaje de Sonido                       Gravity
Actriz de Reparto      Lupita Nyong’o por Doce Años de Esclavitud
Fotografía                                      Gravity
Montaje                                 Gravity
Diseño de Producción                    El Gran Gatsby
BSO     Steven Price                    Gravity
Canción                                 Frozen- Let it go
Guión Adaptado                          Doce Años de Esclavitud
Guión Original                          Her
Director                         Alfonso Cuarón por Gravity
Actriz Principal                 Cate Blanchett por Blue Jasmine
Actor Principal          Matthew McConaughey por Dallas Buyers Club

Como Óscars Honoríficos: Ángela Lansbury, Steve Martin y Piero Tosi

Aliphant DCVII. Especial Óscars 2014
Aliphant DCVII. Especial Óscars 2014

 

Michel Strogoff

Sdravstvuitie!

 

 

Con la que está cayendo por todas las Rusias, la siguiente novela de Verne a vapulear no podría ser otra que la gran “road movie” del XIX: “Michel Strogoff, el Correo del Zar”, de 1876. El libro narra el viaje de un whatsapp de los de antes, entre el emperador Alejandro II en Moscú y su hermano el gobernador de Siberia, en Irkutsk, a más de 5.200 verstas – kilómetros, con más pérdida de exotismo que de precisión- y con todo el kanato tártaro en rebeldía. Los tártaros o tátaros en el siglo XIX ya no eran una amenaza para el Imperio ruso, pero a efectos folclóricos ayudaba a la trama. La edición fue apoyada por el gran escritor ruso Turguenev, que dio alguna corrección a la ya de por sí detallada descripción de biblioteca de Verne. No obstante, no hay adaptaciones del cine ruso de esta novela.

 

El único punto de ciencia ficción lo aporta un giro sorprendente de la trama. Strogoff es sentenciado a la privación de su vista por quemadura con una espada al rojo, en una bárbara tortura tártara. El reo perdía hasta las pestañas, literalmente. Pero Strogoff tenía el buzón  lleno y una misión que cumplir.

S uvazheniem,

Aliphant DCVI Michel Strogoff
Aliphant DCVI Michel Strogoff

Aliph & Stitch

En una de las ocurrencias propias de un CEO que se precie, Michael Eisner expuso a su equipo en Disney que si habían conseguido grandes éxitos de crítica y taquilla con superproducciones épicas de la talla de El Rey León o La Bella y la Bestia, podían conseguir lo mismo con un presupuesto austero. Hubo un claro antecedente histórico, en tiempos de Walt con Dumbo, película de bajo presupuesto que recaudó millones y ganó un óscar, pero era otra época: el mundo estaba en guerra y muchos de los animadores y espectadores estaban luchando en ambos frentes.

 

 

El encargado de sacar adelante el proyecto fue Chris Sander, un director nada convencional que rescató la técnica de acuarela que llevaba 60 años sin usarse y elaboró una de las mejores historias de los últimos tiempos, no estando basada en un cuento de hadas. Lilo & Stitch se desarrollaba en un entorno prácticamente desconocido en el medio, en el Hawaii contemporáneo, con generosas referencias a Elvis Presley y la cultura surfera y toques de ciencia ficción.

 

El resultado posiblemente no rebasó las expectativas de Eisner e incluso perdió el primer óscar de largometraje de animación frente a la japonesa “El Viaje de Chihiro”, pero es un trabajo extraordinario de gran calidad artística y una entrañable calidez.

Aloha!

Aliphant DCV Aliph & Stitch
Aliphant DCV Aliph & Stitch

Saving Mr. Aliphant

En la historia de la animación hay una contienda de dimensiones épicas y de más de dos décadas de duración famosa por la beligerancia de sus oponentes. Más allá de la carrera entre las industrias americanas y la soviética Multfilm o de la venta de espinacas de Popeye, la pugna de los hermanos Disney por los derechos de adaptación de Mary Poppins de P.L. Travers se ha plasmado finalmente en la primera película en la que un actor, en este caso Tom Hanks, interpreta a Walt Disney como protagonista.

La soleada California de los primeros años 60 es el caldo de cultivo para una historia en la que la visión de la autora y el criterio de adaptación de los guionistas deben encontrar un equilibrio que daría lugar a una película mítica en la historia del cine. La que, probablemente, haya sido la mejor película de 2013, que se ha quedado fuera de la carrera de los Óscars, es un testimonio de las inquietudes de los creadores de sueños.

Aliphant DCIII Saving Mr. Aliphant
Aliphant DCIII Saving Mr. Aliphant

Especial San Valentín 2014: Cyrano de Bergerac

Que las grandes historias de amor acaben bien o no, suele ser cuestión de terminar la narración a tiempo, aunque, si se trata de un relato sobre perdices, siempre habrá finales inapropiados.

 

Al estilo de otros revisionistas de finales del siglo XIX, que recrearon estilos ya archivados, Edmond Rostand formó su historia basada en un personaje real del siglo XVII pero tan mítico y extraordinario que parecía producto de la ficción más imaginativa como Don Quijote, Don Juan o Angelina Jolie.

 

 

Cyrano de Bergerac fue un militar, poeta, dramaturgo e incluso astrónomo. La obra de teatro homónima en verso de Rostand le convierte en un  personaje prodigioso, pero enormemente acomplejado pese a sus grandes virtudes, de un orgullo sólo comparable a su gran nariz, que le impide someterse a los poderes de su tiempo y al posible rechazo de su amada prima Roxanne. En la viñeta, el verso extraído de Rostand que no pertenece, lógicamente, a la famosa escena del balcón dice : « Lors même qu’on n’est pas le chêne ou le tilleul, Ne pas monter bien haut, peur-être, mais tout seul ».  “Aun no siendo la encina o el tilo (árboles símbolos del poder terrenal, real, y del poder espiritual, o del amor), no habré subido quizás muy alto, pero lo hice completamente solo.”

Fracasó en todos los aspectos de la vida, pero triunfó en los demás.

Aliphant DCII Especial San Valentín 2014: Cyrano de Bergerac
Aliphant DCII Especial San Valentín 2014: Cyrano de Bergerac

El Hobbit

Tal día como hoy, pero en 1981, comenzó la producción de los DeLorean DMC12 en una planta de Dunmurry en Irlanda del Norte. No fue un vehículo de masas en su época, pero su peculiar configuración de alas de gaviota y su inclusión como máquina del tiempo en la trilogía de Regreso al Futuro hicieron de este vehículo un objeto de colección, como bien reflejó la serie de humor Chuck. La variante navideña bañada en oro de 24k de las que se conocen cuatro unidades daba una vuelta más en la tuerca de la excentricidad.

 

También dorado fue Smaug, el dragón de El Hobbit, en más de un sentido con baño de oro según la extensa adaptación cinematográfica de Peter Jackson, donde la fantasía del director se mezcla con la fantasía de Tolkien para dar todavía más horas de fantasía, lo que de tratarse de un país, hubiera generado para Michael Ende el escenario adecuado de una historia interminable.

Aliphant DXCVII. El Hobbit
Aliphant DXCVII. El Hobbit

 

El Médico

Las adaptaciones de trilogías escritas, que no siempre literarias, al cine, derivan de una forma extraña en una relación inyectiva, hacia tetralogías que, en la mayor parte de las ocasiones, solo contribuyen a aumentar la agonía del espectador ante los temas trascendentes que plantean, principalmente, la resolución de triángulos amorosos cuya angulosidad ruborizaría al propio Pitágoras.

 

La trilogía de la familia Cole del massachusettense Noah Gordon, especialista en novelas de médicos, de judíos y de médicos judíos, no tuvo el clamor popular en su país del “Filme súbito”, pero en Alemania, donde sí triunfó,  han visto una ocasión de desquitarse por su malograda Historia Interminable, la novela de Michael Ende que terminó como el historial clínico de Mickey Rourke o Belén Esteban, interminable tal vez, pero sin objetivo claro y estética en declive.

 

La viñeta de hoy no trata en sí de “El Médico”, sino del hecho de verla…

Aliphant DXCV. El Médico

Homenaje a Saul Zaentz. El Paciente Inglés

Las apenas nueve películas de este exitoso productor cosecharon 34 nominaciones y 22 óscars, entre ellos, los tres de mejor película para “Alguien voló sobre el nido del cuco”, “Amadeus” y “El Paciente Inglés”. Trabajaron para él directores de la talla de Miloš Forman, Anthony Minghella y Peter Weir y fue mundialmente conocido por sus derechos cinematográficos para la obra de Tolkien, cuyos primeros intentos fueron sus versiones animadas de culto dirigidas por Ralp Bakshi.

Con El Paciente Inglés, acumuló nueve óscars con la adaptación de la novela de Michael Ondaatje, en la que el churruscado Conde Almásy nos cuenta con sus flashbacks una trágica historia de aventuras en el norte de África. Dos aviones clásicos tienen especial protagonismo en las espectaculares secuencias aéreas: un Boeing Spearman amarillo y un De Havilland Tiger Moth plateado. Precisamente, la constructora De Havilland fue fundada por la familia de la recientemente desaparecida Joan Fontaine y su hermana superviviente Olivia de Havilland, conocida por su papel de Melania Wilkes en Lo que el Viento se Llevó, donde tenía como cuñada y prima a India Wilkes, interpretada por Alicia Rhett, que falleció el mismo día que Saul Zaentz,  el pasado 3 de enero de 2014 .

Aliphant DXCIII
Aliphant DXCIII. Hoenaje a Saul Zaentz. El Paciente Inglés

Frozen

Feliz Año Nuevo, estimados lectores.

Comenzamos con un tema invernal, procedente de uno de los ejercicios más creativos y deslumbrantes del cine del 2013, incapaz de dejar a nadie frío. Tras décadas de especulación sobre las últimas voluntades del fundador, es curioso que la compañía del ratón octogenario haya titulado su última película como “Disney’s Frozen”. No obstante, y salvo que la Reina Elsa de esta película nos demuestre lo contrario, la primera persona con la que se practicó la criogenización falleció algo después que el propio Disney, que fue incinerado tras su lucha fallida contra el cáncer. “Saving Mr. Banks”  será la primera película que acercará al gran público a la biografía del cineasta americano, en concreto durante la complicada elaboración de su gran triunfo “Mary Poppins”. Pero tiempo habrá, el año no ha hecho más que empezar.

S Novijm godam!

Aliphant DXCII Frozen
Aliphant DXCII Frozen

Peter Phant

Hace sesenta años la torre del Parlamento británico que aparece en esta viñeta era simplemente conocida como la Torre del Reloj, aunque todo el mundo sabía que contenía una campana llamada Big Ben. Fue el escenario de una de las escenas más solemnes de la adaptación disneyana del clásico de J.M. Barrie, sobre un eterno adolescente que no sabía madurar, como Miley Cirus o Justin Bieber, pero algo mejor vestido.

Era también 1953 y los Estudios Disney producían películas con temas londinenses y parisinos en su variante del plan Marshall de reconstrucción de la idea de Europa.

 

Cuando para animar a la Reina Victoria por la pérdida de su esposo Alberto el pueblo del Imperio redujo sus bodas de diamantes, el Diamond Jubilee, de 75 a 60 años y nombraron a la torre del archivo del Parlamento, Torre Victoria,  sentó un claro precedente. Su tataranieta Isabel II ha repetido su hazaña, y en su honor, la Torre del Big Ben es ya oficialmente la Torre Isabel, algo más bajita que Victoria pero más famosa, sin duda.

 

Peter Pan marca la transición entre la generación de pedirle cosas a una estrella (When you wish upon a star) de Pinocho y la de ir directamente a su encuentro (Second Star to  the Right) para alcanzar Nunca Jamás.

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Aliphant DLXXXVIII. Peter Phant

Serie Olímpica VIII. Arabia Saudí/125 Aniversario de Lawrence de Arabia

¿Cuál es el secreto de la felicidad? Los matemáticos, gremio risueño donde los haya, saben cuándo es un número feliz. A saber, si iterativamente el cuadrado de los dígitos que componen un número suman la unidad, o si tras varias iteraciones sobre su resultado se alcanza el uno, los matemáticos consideran que se trata de un número feliz. Los números felices no son por desgracia habituales, a pesar de ser su cantidad infinita; sólo el 15,5% de los números entre 1 y 10 elevado a 122 son felices. A pesar de que la cantidad de felicidad es ilimitada, sólo hay diez elevado a ochenta átomos en el universo observable, por lo que si numeráramos todos los átomos del universo conocido, nos hallaríamos a cuarenta y dos órdenes de magnitud por debajo de la cifra con la frecuencia indicada. Pero siendo generosos, que es otra vía para conseguir la felicidad, es cuestión de administrar bien diez elevado a setenta y nueve átomos.

Un cuerpo humano tiene menos de 10 elevado a veintiocho átomos, Por descontado que algunos cuerpos tienen mejor ordenados los átomos que otros, pero no por ello hay que disgustarse. Si estamos solos en el Universo, hay felicidad para 10 elevado a cincuenta y un seres humanos y somos apenas siete mil millones. Podemos ser plenamente felices hasta el último átomo de nuestro ser e incluso dejar que sean felices nuestros animales domésticos, nuestras plantas preferidas y algunos matemáticos, si así lo evalúan.

Un número feliz es el 103. (1×1 + 0x0 +3×3 =10; 1×1 + 0x0 = 1). Además es primo; siempre la inocencia se ha llevado de la mano con la felicidad. Es el número atómico del Lawrencio, elemento en honor al físico E. O. Lawrence, con una esperanza de vida de 216 minutos en su mejor isótopo, – el elemento, es decir, el átomo- , precisamente lo que dura la película en honor a T.E, Lawrence, otro Lawrence contemporáneo suyo, mucho más conocido como Lawrence de Arabia. En este momento suele sonar una banda sonora.

Lawrence de Arabia, posiblemente el británico más raro de ese momento concreto de la Historia, unificó épicamente las distintas tribus árabes contra el Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial, dando lugar a un perfil de aventurero que la prensa aliada encumbró como uno de los héroes míticos de la Gran Guerra. De no haber fallecido en un accidente de moto que, por evitable, condujo al primer uso obligatorio del casco, hubiera tal vez cumplido 125 años en agosto, pues como él mismo decía, sólo una bala de oro podría matarle. Bastante más caro que un hombre-lobo.

Arabia Saudita, a pesar de su tradición de varios siglos, se formó como el reino actual en 1932 y en sus diez apariciones en los Juegos Olímpicos ha conseguido una medalla de plata y dos de bronce, lo que da un nivel de espíritu olímpico nada desdeñable de 4,42 coubertinos. Su bandera, con el verde tradicional del Islam tiene un uso muy restringido debido a que incorpora la profesión de fe de la shahada en caligrafía árabe thuluth. Al tratarse de un texto sagrado con el nombre de Allah, la bandera no puede ondear a media asta, ni ser colocada de forma vertical o tener una inversión en el reverso. Tampoco se puede aplicar a productos como camisetas, pegatinas o balones de fútbol. La espada de Ibn Saud, el fundador de la disnastía saudí subraya el texto religioso, como señal de victoria del Guardian de las Dos Sagradas Mezquitas, de la Meca y Medina.

Recapitulando todo esto, como decía cierta hechicera de nombre de mosquetero y bañador de Obregón, no se olviden de ser felices. Que de ser primos, ya nos sé si nos libraremos.

Aliphant DLXXII
Aliphant DLXXII: Serie Olímpica VIII, Lawrwnce de Arabia

Siegfried

Si se analiza la tercera entrega de la tetralogía del Anillo, Siegfried, como una obra independiente, es lo más parecido a una aventura épica con final feliz, donde el bien triunfa sobre el mal y el lingüista se queda con la chica, tras superar proezas de nivel avanzado hasta el monstruo de la última pantalla, que acaba siendo la propia valquiria Brunilda sumida en un profundo sueño en color y todo.

 

El joven héroe wagneriano Siegfried (Sigfrido) es un diamante en bruto, más por bruto que por diamante, con más temeridad que valentía y un desconocimiento épico del miedo, fruto, en general, de una educación descuidada por su padre adoptivo. Tras volver a forjar su mítica espada antes que el carácter, la templanza del arma se culminará con la matanza a sangre fría del dragón Fafner que esconde un tesoro con anillo único maldito de serie. Por error de manipulación de alimentos, acabará el mismo probando la sangre de dragón, lo que le proporcionará el don de comprender el lenguaje de los pájaros, de oír lo que piensan sus enemigos y según versiones más exageradas, de distinguir el fucsia. Técnicamente, es un pajarito el que le dice cómo localizar su próximo reto, unas llamas mágicas que ocultan a una doncella que espera dormida un valiente ignífugo que la salve, por el perfil expuesto, tal vez un bombero-torero.

 

El paladín de la estirpe de los volsungos franqueará los obstáculos para hacerse con la doncella que, por su facultad intimidatoria de valquiria, provocará finalmente la inseguridad y el temor que tanto anhelaba conocer.  Y tras cuatro horas de presencia escénica casi continua y un último dueto con una soprano wagneriana fresca y lozana por recién salida del camerino, termina la verdadera heroicidad de esta ópera que es la de su propio papel titular de tenor. Tiempos difíciles vendrán, pero eso es ya El Crepúsculo de los Dioses.

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Aliphant DLXIX. Siegfried

 

El Bueno, el Malo y el Peor

Si proverbial es la ceguera de un gato de escayola, su paciencia no le anda a la zaga. Palabra del árabe andalusí que procede del vocablo árabe para retaguardia, en estos tiempos modernos su uso se ha especializado en el ámbito deportivo, donde el derivado zaguero implica un jugador retrasado en su posición con intención más estratégica que por el propio desgaste del individuo. Siendo generalmente un sustantivo, no deja de ser peculiar que su origen es el de un adjetivo, pues algo individuo es simplemente algo que no se ha podido dividir, o como dicen los científicos griegos, un átomo. Hasta la llegada de la fisión nuclear los átomos eran individuos pero todavía no había individuos atómicos.  Es lo que tiene la ciencia, que si bien es hija de la paciencia, tiene bastante de conocimiento pero también de sufrimiento o pathos, el étimo de paciencia con la que arrancaba esta introducción.

 

Y si le queda alguna al lector, de paciencia y gatos de escayola trata hoy esta viñeta.

Aliphant DLXIII
Aliphant DLXIII. Simulador de Duelo

Totoro & Aliphant

Konnichi-wa!

Mientras que en occidente, un tesoro viviente es una persona cubierta de tatuajes o alguna de las sufridas mascotas de Paris Hilton, en Japón es el mayor honor que se le puede conceder a un artista de cualquiera de las 16 artes oficialmente reconocidas, incluyendo la ópera noh y el teatro kabuki.

La animación japonesa no está todavía incluida entre estas artes, por lo que Hayao Miyazaki, ganador de un óscar por El Viaje de Chihiro y autor de la película a la que homenajea la viñeta de hoy no corre peligro si se encuentra con Gollum, Sidney Fox o Jack Sparrow, los ávidos recolectores de tesoros.

El gran fondista Kazuo Oga es el autor de las portentosas acuarelas en las que se sitúan las acciones de las películas del Estudio Ghibli. Si bien el popular compositor Alfred Newman decía que nadie sale del cine canturreando el decorado, los fondos de Oga justifican ya pagar por esa sesión.

En 1988, Mi Vecino Totoro, ligeramente basada en la Alicia de Lewis Carrol y en la propia experiencia de niñez de Miyazaki,  recrea un mundo fantástico pero, curiosamente, ajeno al folclore japonés.

Totoro es un troll al estilo europeo de los guardianes de puentes que son engañados por las cabras, o de la franquicia finesa de Moomin, el cual, como suele pasar con Sarah Jessica Parker, era confundido con un caballo (entiéndase como mera ilustración de otra acepción de troll; todo el mundo dudaba de la existencia de los centauros hasta que Sarah tuvo hijos con Matthew Broderick).

 

La transcripción japonesa de troll,  “totoru” es pronunciada erróneamente por Mei, la niña protagonista, como “totoro” pero, al menos en Japón, así es más entrañable. Las úes finales en japonés pueden ser mudas, pero las demás sílabas se pronuncian con la misma intensidad, como con acento maño.

 

Domo arigato!

 

Aliphant DLIX Totoro & Aliphant
Aliphant DLIX. Aliphant & Totoro

Aliphant’s Die Walküre

Una mujer alemana, fría e inteligente se convierte por la confianza de su antecesor en la mujer más poderosa del mundo. Pero incluso con todo su poder deberá elegir entre cumplir estrictamente su deber y mantener su puesto y su estatus indefinidamente o apostar por una estrategia que a la larga debería salvarnos a todos, aunque para ello deba sacrificar para siempre el apoyo de los suyos.

Todo esto contaba Richard Wagner en 1870 en la segunda entrega de la Tetralogía del Anillo: La Valquiria. A pesar de la celebérrima cabalgata del tercer acto, el título está en singular. (El plural de ‘die Walküre’ sería ‘die WalKüren’). La palabra, del nórdico antiguo significaría “la que elige a los muertos”, debido a la extraña aficion de estas doncellas de Odín/Wotan por recorrer los campos de batalla para escoger a los héroes caídos y llevarlos al banquete perpetuo del Valhalla.

 

Por los trapicheos de Wotan para construirse el Valhalla, el universo se ve encaminado irreversible al Ragnarok, el fin del mundo nórdico o como se dice en Islandia, “el día de cobro de aquellos avarientos inversores europeos”. No obstante, tiene un plan B: si un héroe libre de pactos con sus enemigos actuara según sus intenciones, estaría a tiempo de salvar la parte de la biosfera que usa zapatos. Para ello, une una pareja de alta cuna, Sigmund y Siglinde que tienen tanto en común y se tienen en tan alta estima que resultan ser gemelos separados al nacer, pero no como Schwarzenegger y Danny de Vito; más parejos, si cabe.

 

Lo que, aparentemente sería de lo más normal entre los guepardos del Serengeti, no acaba de cuajarle a Fricka, esposa de Wotan y diosa del matrimonio y la moral y éste accede a destruir su obra  amenazado a dormir en el sofá del Valhalla hasta el Ragnarok.  Tras confiar su dilema a la más querida de sus hijas valquirias, Brunilda, dejará en sus manos la responsabilidad de destruir a Sigmund, condenando por ello a la Humanidad, o de salvar a Sigmund, a la Humanidad y a los dioses, pero perdiendo su puesto de trabajo en la administración y su inmortalidad con todas las retribuciones por antigüedad acumulada.

 

Como la cosa no andaba tan mal por esos tiempos, se toma todos los moscosos de vez y se dispone a salvar a Sigmund en su batalla, por lo que el mismo Wotan, dolorido por los muelles del sofá y la actitud desobediente de su hija, clava su lanza en el héroe y castiga a la valquiria casándola con el primero que aparezca. Al final, se apiada de ella, menos mal, y decide dormirla en un círculo de fuego que sólo un bombero o un temerario pueda atravesar.

 

De la relación incestuosa con Sigmund,  Siglinde, que fallece en el parto, dará a luz a Sigfrido, el héroe que no conoce el miedo, ni la vergüenza, ni los semáforos, y se parece por igual a su padre y su madre, y traerá el equilibrio a la Fuerza,  pero eso es otra ópera.

 

La música más célebre de Wagner es sin duda la atronadora Cabalgata de las Valquirias que inunda el acto tercero y ha sido utilizada como himno de batalla en contiendas reales y ficticias. Tal vez la más singular sea su versión de Apocalypse Now, donde los corceles voladores de las doncellas guerreras son sustituidas por los helicópteros de la unidad aerotransportada o de caballería aérea en la Guerra de Vietnam.

Aliphant DLVIII
Aliphant DLVIII. Aliphant’s Die Walküre