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Habemus Franciscum

Francisco I, un soberano adelantado a su tiempo, mecenas de las artes y de la cultura, tomó las riendas de su Estado en una época convulsa. De no haber coincidido y rivalizado con el mayor monarca de su era, el Emperador Carlos I, hubiera sin duda ocupado un lugar mayor en la Historia. Aparte de declarar el francés como la lengua oficial de su estado, tal vez su mayor mérito fuera el del previsor mecenazgo al gran Leonardo da Vinci, lo que permitió que La Gioconda, residiera para siempre en el Louvre.

Aunque su nieto, Francisco II de Francia, murió con apenas 16 años tras reinar apenas año y medio, bastó para justificar que el Rey de la Gran Nariz pudiera llamarse “primero”. Y como, por supuesto, no es este el caso, el nuevo Pontífice romano debiera llamarse, sin numeral, Papa Francisco.

Aliphant DXLIX 

Aliphant DXLIX. Francisco I

No Se Ven

Un cardinal in pectore, aunque pudiera tratarse de un hematoma localizado sobre la superficie cutánea de una glándula mamaria, es un purpurado de cuya existencia únicamente sabe el Papa, principalmente por motivos de seguridad para el propio cardenal en ambientes hostiles. Si en el testamento papal no se revela su identidad, pierde su rango hasta que el próximo Papa quiera de nuevo ascenderle, a ser posible, públicamente esta vez. Esta misma figura se da en muchas empresas, si bien incluso los interesados lo desconocen. Cuatro obispos ascendieron al cardenalato por mediación de Juan Pablo II: uno en China, otro en Ucrania y otro en Letonia. El cuarto permaneció siempre oculto.

 

Como, al parecer, Benedicto XVI no albergaba en sí mismo ninguna promoción, y si no, y como excepción de los últimos 598 años, lo recordaría, el tema de la viñeta cambia completamente de dirección para tratar de los siete pecados capitales, o como dice Il Cavalliere,  “a ver qué podemos hacer hoy”.

 

De la película Seven surge esta impactante escena final… u otra que se le parece por encima, así, de lejos.

Aliphant DXLVIII

Aliphant DXLVIII No Se Ven

El Oro del Rin

Una familia alemana, que ya vivía por encima de sus posibilidades, adquiere una lujosa finca de recreo en la montaña. El constructor, un gigante de su sector, pide un aval para su obra, y el cabeza de familia recurre a su cuñada, una experta en terapias de rejuvenecimiento, pero sin ingresos constantes. Cuando el plazo de pago vence y se ven incapaces de afrontarlo, la constructora reclama todos los bienes de la cuñada, por lo que recurren a medios un tanto oscuros.

 

Un empresario del mundo de la joyería, que mantiene una plantilla de empleados prácticamente esclavizados, acaba de estafar a tres ancianas que atesoraban una importante cantidad de oro en su residencia de la zona del Rin. Como quien roba a un ladrón, tiene cien años de perdón, la familia endeudada consigue por medio de ardides y apuestas hacerse con el botín del joyero que incluye un anillo de diseño muy valioso que ha forjado el propio orfebre con el oro de las señoras.

 

La deuda es saldada, pero los alemanes tienen que ceder, muy a su pesar, el valioso anillo de diseño, que seguro que vale más de lo que los contables de la constructora han tasado.

 

Todo esto había ocurrido en la imaginación de Richard Wagner en 1869; es el argumento de El Oro del Rin, Das Rheingold y así da inicio a la famosa Tetralogía del Anillo del Nibelungo.

 

Como Wagner despreciaba profundamente el modelo de la ópera italiana –realmente despreciaba profundamente demasiadas cosas- sus óperas no separan arias como elementos claramente definidos. Sin embargo, la parte de Wotan, el padre de la familia de los dioses teutones,  que comienza por “Abendlich strahlt der Sonne Auge”, (Irradia el ojo del sol al ocaso), da por inaugurado su flamante nuevo palacio y refugio, el Valhalla.

Aliphant DXLVII

Aliphant DXLVII Aliphant’s Das Rheingold

Vida de Aliph y Hobbes

Turn off for: Spanish

La Vida de Pi, película adaptada a partir de la obra del canadiense nacido en España Yann Martel, es posiblemente la de estética más espectacular de los filmes candidatos de este año al Óscar. El naufragio del barco que traslada a los animales de un zoo y a su familia propietaria es el punto de origen de esta fábula de superación protagonizada por un joven ávido de creencias que profesa tres religiones y un tigre que por un error administrativo se llama Richard Parker. Los efectos especiales siempre al servicio de la narración y de su estética y la potente banda sonora son otros de los puntos fuertes de una producción que pocos lectores apostaron a que pudiera llevarse a los cines. La fidelidad a la novela de la adaptación de Ang Lee es una proeza, si bien el poder de la imagen diluye en cierta medida la capacidad de sembrar incertidumbre de la narración original.

Un joven Aliphant vuelve a recurrir al gran felino de Watterson para exponer su punto de vista: que la cosa no es para tanto, vaya.

Aliphant DXLV 

Aliphant DXLV  Vida de Aliph

Antiantivirus antiano

Unos años antes del primer mandato de Lincoln, el ejército confederado venció a las tropas de la Unión gracias a su superioridad técnica y numérica, consiguiendo que prevaleciera su modo de vida. Por supuesto que no se trata de una realidad alternativa o una ficción utópica de los confederados, sino de la historia de otro país, Suiza.

 

Aunque tal vez bastante desconocida, en 1847 tuvo lugar la Guerra Civil Suiza o, como se llamó en alemán, Sonderbundskrieg. Siete cantones católicos se levantaron contra la Confederación Helvética por sentir que estaban perdiendo influencia tras las reformas napoleónicas. La contienda duró apenas 26 días y los fallecidos entre ambos bandos no llegaron a 86, todo un hito, teniendo en cuenta que los ejércitos en liza sumaban 178.000 efectivos, apenas un 0,05% de bajas, y que la causa principal de víctimas fue el fuego amigo.

Otro factor importante de la campaña fue el empeño del General de la Confederación Guillaume-Henri Dufour por tratar de salvar la vida de los heridos, fueran de su bando o del enemigo. Posteriormente, formaría parte del comité que creó La Cruz Roja Internacional bajo el liderazgo de Henri Dunant.

Como es sabido,el símbolo de la cruz roja sobre fondo blanco es una inversión de la bandera de Suiza, el país neutral por excelencia, pero la comparación con el símbolo cristiano obligó a desplegar la bandera de la media luna roja para los países de mayoría musulmana y el león rojo con el sol para el Imperio persa. Por descontado que comenzaron a proliferar distintivos de otras culturas, como la llama roja de Siam, la esvástica roja de la India, el rinoceronte rojo de Sudán o el cedro del Líbano rojo, por lo que se decidió crear el cuarto signo, el cristal rojo, un recuadro en forma de rombo para evitar con tanta variante perder el objetivo principal: dar un signo reconocible para pedir el alto al fuego para los equipos humanitarios.

Como excepción, la estrella roja de David roja identifica las ambulancias de Israel, pero se inserta en un símbolo de cristal rojo en misiones internacionales.

Gracias a la preocupación del general Dufour por el colectivo de los heridos en batalla, ciertos límites definidos en la Convención de Ginebra prevalecieron en las guerras siguientes. En la viñeta que hoy aparece, Aypbee aporta su contribución a la defensa de aquello que nadie hasta el momento creía oportuno defender. Tenga razón, o no.

Aliphant DXLIV

Aliphant DXLIV. Contra Antivirus

Valiente San Valentín

Los únicos cuadros que un caballero debería permitirse en su atuendo son los de su propio tartán y estrictamente para ocasiones señaladas, las cuales no incluyen ir a cortar leña al bosque o comprar en el hipermercado, salvo tal vez si se va a adquirir haggis o güisqui.

 

Los patrones escoceses, a diferencia de los blasones europeos, pertenecen a los clanes e identifican relaciones familiares y no de pertenencia a las clases nobiliarias. Todo escocés, sea de alta cuna o de profunda tumba, tiene derecho a su tartán. El de Aliphant –por razones obvias- es el tartán tradicional del clan Oliphant & Melville, en cuadros morados y verde oscuro. El apellido está relacionado con los elefantes, faltaba más, pero su crest badge, o emblema, lleva una cabeza de unicornio con el lema en francés “Tout Pouvoir”, todo potencia.

 

¡Feliz San Valentín/pequeño Indomable!

Aliphant DXLIII

Aliphant DXLIII Especial San Valentín 2013. Brave

SERIE OLÍMPICA III: Albania

Tungjatjeta!

 

Al más puro espíritu de Coubertin, la selección olímpica albanesa mantiene su vitrina de medallas a estrenar, a pesar de sus múltiples participaciones en varias especialidades, de verano e invierno.

 

Por muy nórdico que parezca, el primer héroe de la causa albanesa fue el noble Skanderbeg, lo que en turco significaba simplemente, el Señor Alejandro, y las armas de su familia, un águila negra bicéfala sobre fondo rojo, incluyendo un curioso yelmo con una cabeza de cabra forman parte del escudo albanés desde el siglo XV. La primera Guerra Mundial liberó a Albania del Imperio Otomano y la convirtió en un protectorado italiano cuyo presidente se autoproclamó primer Rey de Albania, Zog I. No obstante, la albanesa más famosa de todo los tiempos nació en Skopje, actual Macedonia, vivió en Irlanda donde se cambió el nombre por Teresa al tomar los hábitos, y en todo el planeta fue conocida por su ciudad adoptiva, Calcuta.

Aliphant DXLII

Aliphant DXLII Serie Olímpica III. Albania

Pintor de Brocha Indefinida

Si en lugar de complejos procesos educativos, exámenes de selectividad y formación académica se sirvieran para decidir las ocupaciones de los descendientes de los criterios de sus progenitores al observar las primeras habilidades de su progenie, la tasa de errores sería igualmente muy alta, pero habría a quien echarle la culpa hasta la jubilación.

 

Afortunadamente, los casos en los que estos designios se cumplen son los que son notorios.

Aliphant DXLI

Aliphant DXLI Pintor de Brocha Indefinida

Aliphant’s Aída

Un drama social que versa sobre las vicisitudes de la antigua señora de limpieza de un bar afamado, que pugna, a su pesar, por sacar adelante a su familia desestructurada, irremediablemente destinada a seguir los senderos de la delincuencia y la drogadicción. Por alguna extraña razón, hay risas enlatadas y hay quien, probablemente los más, la considerará una comedia, pero eso es, en resumidas cuentas, Aída.

 

En 1871, y sin basarse en lo anterior, Verdi estrenó su ópera de ambiente egiptoide del mismo título: Aída. Salvo que se trate de responder la consabida pregunta errónea del Trivial, Aída no fue compuesta con motivo de la inauguración del Canal de Suez, dos años antes, en 1869. En esa celebración sonó Rigoletto, otra ópera del género de payasos asesinos. No obstante, sí fue un encargo para el jedive de Egipto, para inaugurar su recinto de ópera.

 

Aída es una ópera de excesos, grandiosa y popular, con grandes secuencias que requieren un despliegue de medios importante, pero no por eso es de extrañar que es una de las más representadas del repertorio verdiano. Las referencias egiptológicas son tan vagas y generales que parece que se documentaron con los mismos sobrecillos del azúcar que usa Dan Brown para sus novelas, pero siempre queda lo de “hacer el egipcio”.

 

“Celeste Aïda”, el aria presentada en la viñeta, es una tortura para el tenor protagonista. Sin apenas calentar la voz, justo al comienzo del primer acto de una pieza que no suele interpretarse con obertura, el héroe de guerra egipcio Radamés entra en escena con su colección de piropos para la esclava nubia Aída. La ejecución es ardua y no es difícil que el intérprete acaba soltando lindezas a grito pelado.

 Aliphant DXL

Aliphant DXL. Aída

 

Clic En Defensa Propia

Hace diez años, la primera viñeta de Aliphant mostraba un asustado elefante en su primera entrevista de trabajo. Reconocía su pánico a los ratones, pero lo que hubiera sido lógico en su especie, y justificación para el doble sentido de la tira tal vez ocultara un tercer sentido, si se atiende al siguiente flashback. Por alguna extraña violación de la causalidad nunca justificada por el argumento, aquella primera viñeta aparece en ésta, como prueba de agudeza de los ojos avizores de los lectores.

 

Y recuerden que en algún momento entre la agudeza y la “obtusidad” se ha tenido que pasar por lo recto.

 

Aliphant DXXXIX

Aliphant DXXXIX. Clic en Defensa Propia 


Ascensorismos

Extracto de la “Enciclopedia Antiana para Despabilados”, por cortesía del ilustre Omant Elmo para la voz “Plan Leviathant de Ascensores y Funiculares (PLAF)”

 

[…] Para la reestructuración del sistema de ascensores del edificio ANT se recurrió a la tecnología de levitación magnética Leviathant, que aseguraba que la gravedad no hiciera de las suyas cuando el cable del ascensor se rompiera. Infortunadamente, en lugar de acondicionar el mencionado ascensor con una colección de sintonías livianas y lisonjeras, se decidió dotarlo de inteligencia artificial procedente de cierto plan fallido para las máquinas de café[…].

Aliphant DXXXVIII

 

 Aliphant DXXXVIII. Ascensorismos

Receta Cifrada

 Si bien los paleografólogos antianos no consiguen aclarar este punto, existen diversas teorías para explicar la ilegibilidad prácticamente universal de los manuscritos médicos.

– En los orígenes egipcios de algunos procedimientos médicos, las instrucciones se escribían en jeroglíficos, cuya dificultad superaba con creces el nivel de los sudokus.

– Con el fin de mantener los secretos arcanos del gremio de Esculapio, los textos eran transcritos en una jerigonza apenas inteligible por los tenaces boticarios, miembros proscritos de las órdenes herméticas. Vamos, que lo hacían adrede para evitar que nadie se medicara, y por efecto bumerán conseguían el resultado opuesto.

– Insertas en la formalización de Galeno de las nobles artes del matarife y el domador de sanguijuelas, las asignaturas formativas incluían un apartado de prácticas de caligrafía de médico que promovían la estandarización de las recetas en una época donde la tipografía mecánica no era aún ni un esbozo del pensamiento. De manera inversa, los farmacéuticos eran adiestrados en las técnicas de interpretación adivinatoria de los textos médicos basados en el desarrollo de un sexto sentido. La dificultad en el dominio de estos poderes extrasensoriales requería cierta predisposición genética que explica el carácter hereditario en la adquisición de las licencias de farmacia.

– Para evitar que los informes médicos confidenciales acabaran en manos del enemigo y por una recomendación nunca del todo descifrada del juramento de Hipócrates, las recetas son protegidas de manera que, incluso mediante tortura y coacción un sanitario sería incapaz de interpretar su propia letra.

– Un defecto en la visión del colectivo. Esta explicación es tal vez la menos coherente, pero se aplicó durante siglos al arte innovador de El Greco sin que el visionario autor pudiera hacer nada para remediarlo.

Mens sana in lettera scripta manet

Aliphant DXXXVII

Aliphant DXXXVII Receta Cifrada

Especial Año Nuevo 2013

Las fobias numéricas proporcionan a unas entidades tan abstractas como pueden ser los números una capacidad sobrenatural. Algunas veces, como la tetrafobia, el origen es puramente lingüístico. El nombre del cuatro en números lenguas asiáticas [Shi]  se parece demasiado al de la muerte y da mal augurio usarlo como tal, por lo que se trata de evitar, tanto verbalmente como en la numeración habitual de elementos. Un caso similar en la esfera occidental es la triscaidecafobia, o manía al número 13 que provoca efectos de sobra conocidos en embarcaciones, versiones de software, expediciones de enanos para matar dragones y rascacielos.

 

Aliphant DXXXV

Aliphant DXXXV. Especial Año Nuevo 2013

La Bohème

Todo un escándalo moral para la época, la última viñeta dedicada a Puccini cuenta una historia de tragedia humana: compañeros de piso parisinos dedicados a las Bellas Artes, que para evitar el desahucio en plena Navidad,  chantajean a su licencioso casero.  Celos y amor verdadero, control y miedo a la pérdida, generosidad y compañerismo, todo mezclado con una densidad de arias memorables estrepitosa. Y posiblemente sea una de las pocas óperas donde no sólo se tose entre el público.

 

Corría, por entonces aún no volaba, el año 1896. Puccini estrenaba su ópera más representada de todos los tiempos y posiblemente uno de los mejores referentes de este género, La Bohème.

Aliphant DXXXIV

Aliphant DXXXIV. Especial Navidad 2012 La Bohéme

Homenaje a Miliki / Pagliacci

Dos momentos principales consiguieron aproximar el mundo de los payasos al gran público. Por una parte, la ópera verista de Leocavallo, Pagliacci (1892), narra la historia basada en hechos reales conocidos de primera mano por el propio compositor,  de un grupo de comediantes con todas sus facetas humanas, capaces de sentir amor y celos, de sufrir y finalmente, de matar, pero, a pesar de todos sus sentimientos reales, han de ponerse cada día el disfraz y hacer disfrutar al público que espera nada menos que reírse con ellos. “Vesti la giubba”, la gran aria de “Payasos”, explica este esfuerzo de superación inhumana.

Narraciones de payasos asesinos, ocultos tras su maquillaje, abundan tanto en la literatura como en el cine, y no es de extrañar el terror que los clowns causan en muchos niños, con una excepción: hubo una generación en España y Latinoamérica que creció conociendo a unos payasos diferentes, con los mismos roles oficiales del gremio, clown, augusto y contraugusto, pero sin los artificios de las máscaras. Llevaban narices postizas, pero sólo para caricaturizar sus rasgos y se valían de la música como medio para conectar con un público entregado al que llegaban masivamente a través de la televisión,  transgrediendo los límites de las carpas de los circos que contenían a los payasos corrientes. No en vano, eran simplemente  conocidos como los “Payasos de la Tele”.

Gaby, Fofó y Miliki pertenecían a la gran familia Aragón, un clan de comediantes que se remonta a varias generaciones y perdura a través de sus vástagos. La prematura muerte del augusto, Fofó, conmocionó a un país todavía no preparado para la idea de perder a sus mitos televisivos más recientes, Gaby, el payaso listo, fue el primero en seguirle, y con la reciente desaparición de Miliki, se reúne de nuevo un trío que estaba dispuesto a alegrar siempre el corazón, en cualquier circunstancia o condición personal.

No obstante, por más que Leoncavallo concluya su ópera con la sentenciosa “La commedia è finita”, si algo nos demuestra este autor, es que en el mundo del espectáculo., la voluntad es de seguir siempre adelante. Be a clown,  make’em laugh!

Aliphant DXXXIII

Aliphant DXXXIII. Homenaje a Miliki (1929-2012)/ Aliphant’s Pagliacci

Le Villi. Especial Hallowen X

 Comenzaremos con la parte más tétrica en este décimo especial jalogüineño: cualquiera que haya visto los nueve anteriores en su primera publicación es ya una década más viejo.

De todas las óperas de Puccini, la más sobrenatural es probablemente su ópera prima, valga la redundancia: Le Villi, 1884. Ni villas, ni viles; el plural villi es un intento en italiano de citar a las célticas willi o veela, seres élficos o fantasmales  con vocación de brazo ejecutor vengativo de los amantes burlados. Su descripción más conocida la dio J.K. Rowling por el personaje de Fleur Weasley-Delacour, descendiente de una veela por línea materna, si bien es frecuente verlas en las sagas irlandesas. 

En 1884, Puccini apresuradamente presentaba a concurso su ópera sobre una misteriosa leyenda de Schwarzwald, la Selva Negra en el medievo.  No ganó, pero gustó mucho, lo que no enriquece pero agrada.

Un joven lugareño sale de su pueblo tras su fiesta de compromiso para cobrar una herencia a la ciudad. Con su nuevo poder adquisitivo, descubre que puede cambiar de novia a otra que se ajuste más a su cuenta de resultados y como es natural, termina arruinado y solo.

La lugareña a la que se había comprometido muere, o bien por lo que le origina el despecho, o por una angina de pecho, no se explica del todo bien y se convierte en un espíritu vengativo que se une a las Villi en la misión de castigar al infiel lugareño. Las Villi obligan a sus víctimas a bailar hasta caer muertos. Danzan en el mismo bosque, para no verse afectados por los horarios de cierre del local, y posiblemente gracias a la diferencia de época, no siguen ninguna coreografía de Beyoncé. A pesar del arrepentimiento del joven, no habrá clemencia por parte de las damas y así comienza la interminable racha de crímenes de las óperas del autor de Lucca. 

Feliz  Jalogüintoslossantos!

Aliphant DXXX 

Aliphant DXXX. Especial Halloween X: Puccini’s Le Villi

Serie Olímpica: Afganistán

Si bien la trayectoria olímpica del equipo afgano ha disfrutado de suerte pareja bajo varias banderas, las dos únicas medallas de bronce obtenidas en sus 13 intervenciones le dan un ventajoso índice de espíritu olímpico o coubertino de 6,479.

Por otra parte, el monstruo de Gila (Heloderma suspectum), es una de las dos únicas especies conocidas de lagartos venenosos y si bien mide hasta 60cm, su extraordinaria lentitud hacen de esta especie un oponente nada espectacular en el combate cuerpo a cuerpo.

HERÁLDICA

El país que ha cambiado más veces de bandera en el siglo XX, ha seguido una pauta regular, la combinación tricolor negro-rojo-verde y ha sufrido una serie de cambios en sus escudos y disposiciones de los elementos. El último vigente contiene nada menos que una mezquita de oro flanqueada por dos banderas afganas con un minrab o púlpito con su propia escalera de acceso en perspectiva cónica, coronado por el takbir o texto de “Alá es Grande”, los rayos de un sol naciente y la sahada o testimonio islámico también en árabe. Dos espigas de oro entrelazadas con una cinta rodean el conjunto con la palabra Afganistán en caracteres árabes y sobre la misma el año de la independencia del país, 1298 del calendario persa. Todo el conjunto -excepto las banderas nacionales- es dorado

Aliphant DXXIX

Aliphant DXXIX. Serie Olímpica II. Afganistán