Nicky, La Aprendiz de Bruja

En 1989 y gracias al merchandising de su éxito anterior Mi Vecino Totoro, el estudio Ghibli se permitió dedicar 16 meses a la elaboración de otra adaptación de Miyazaki: Majo no Takkyubin  (Nicky La Aprendiz de Bruja, en España y de forma, harto más confusa,  El Delivery de Kiki, en Argentina).

Argumento aparte, la historia basada en una novela de la japonesa Eiko Kadono trataría de la búsqueda de la identidad personal tras la superación de los baches existenciales y creativos que terminan forjando el carácter. Si se atiende a la narración, es el relato de una niña de 13 años que debe pasar su rito iniciático como bruja, constituyéndose como autónoma en una empresa de mensajería con la escoba voladora como principal activo de su parque móvil.

Como es habitual en las adaptaciones de Miyazaki, la autora se molestó seriamente por los cambios sobre su idea original, pero tras el éxito de la película limó las asperezas, escribió tres secuelas más a la historia e incluso vio razonables los injertos steampunk de Ghibli.

En Japón, aunque el nombre original de la protagonista Kiki no era tergiversable, estuvieron a punto del litigio por el uso de la palabra Takkyubin en el título, que literalmente significa “el Takkyubin de la Bruja”. Takkyubin es el nombre comercial de una empresa de reparto japonesa e Isao Takahata no sólo consiguió convencerles para usar su nombre como sinónimo de servicio de mensajería sino que además los convirtió en patrocinadores. Al parecer, fue la única pero provechosa colaboración del otro director de Ghibli en la película.

Aliphant DCCI Nicky, la Aprendiz de Bruja
Aliphant DCCI Nicky, la Aprendiz de Bruja

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