Se ha Descrito un Crimen

En las series clásicas policiacas -o policíacas, que corrían los tiempos de Caballeros del Zodiaco y la ambigüedad de acentuaciones de la terminación -iaco, -íaco, estaba en pleno apogeo – gran parte de los casos se resolvían por orgullo.

El criminal había sido tan inteligente urdiendo la trama, que los guionistas del capítulo debían regodearse en su inventiva, así que había explicar con todo detalle lo que había ocurrido. Ahí surgía una cuestión de equilibrio: si el detective daba muchos detalles, parecía que extraía una información que no estaba al alcance de los televidentes y sonaba a trampa. Si por el contrario, era el malhechor el que confensaba a sus anchas, con pelos, picos, patas y señales, no justificaba el sueldo o la reputación del investigador. Lo difícil, era encontrar el punto medio.

El caso del Secuestro Virtual de Sri Buj Eyal termina en esta viñeta con un desenlace basado tanto en los datos proporcionados como en lagunas de información desproporcionadas. 

 

Aliphant DXX

Aliphant DXX. Sin Sobrinos de Fletcher

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