Excesos Deductivos

Durante la realización de este caso, el teniente Columbo dejó de fumar para siempre. Tan conocido por su tesón como por su higiene, o más bien por su falta de la misma, el personaje interpretado por el desaparecido Peter Falk se ha ganado su puesto entre los clásicos del género. Se cree que su gabardina asistirá al sepelio, si bien no quiso hacer declaraciones.

Según la sexta norma del reverendo Knox, ningún accidente o incidente fortuito ayudará al detective a descubrir la trama. Tal vez Aliphant no debería jugar con fuego…

 

Aliphant CDLXXII

 

Aliphant CDLXXII. Excesos Deductivos

Dendrología Básica

La quinta regla del reverendo Knox para la identificación del género de las novelas de detectives está sujeta a diversas interpretaciones: «No Chinaman is allowed». La explicación más contextual es que quería sacar del grupo a las novelas de Fu Manchú y similares, en las que un taimado oriental aplicaba sus pérfidas artes en intentos frustrados de dominar Occidente. Otra versión es que si aparece una minoría étnica en el entorno descrito no puede ser el culpable, por motivos éticos y no fomentar los linchamientos. Una tercera posibilidad es la de no usar figuras de porcelana, pero se ignora la relevancia que puedan tener en una historia, salvo en El Halcón Maltés, Pushing Daisies o cualquier película reciente de Nicole Kidman…

En cualquier caso, la viñeta de hoy trata de un principio sencillo de dendrología básica.

 

 

Aliphant CDLXXI

Aliphant CDLXXI. Dendrología Básica

Probando, probando

La cuarta ley de Knox está claramente orientada a los lectores de letras -académicamente hablando, dado que, exceptuando chinos, japoneses, coreanos, egipcios antiguos. mayas e inuits, por citar algunos casos, lo normal es leer letras.  Según Knox, la resolución del caso no requerirá una larga explicación científica o tecnológica para aclarar los hechos. De forma práctica, tampoco se permitirá el uso de venenos desconocidos hasta la fecha- que, por desgracia, era un número bastante inferior a toda la cantidad de sustancias potencialmente dañinas actualmente a nuestro alcance. 

De la investigación de lo presuntamente perjudicial trata hoy la viñeta.

 

 

Aliphant CDLXX

 Aliphant CDLXX. Probando, probando

Allanamiento demorado

 La tercera ley de Knox para la creación de novelas de detectives dice que no se permite más de una habitación o pasadizo secreto, lo que, al parecer, debía ser una práctica común en las holguras inmobiliarias de la época: se alquila apartamento con diez habitaciones -dos de ellas secretas recibidor, comedor, fogones, despensa, botica, capilla, sala de baile, caballerizas, bodega, mazmorras y baño opcional.

 

 

Aliphant CDLXIX

 Aliphant CDLXIX. Lignificados

Avda. Fantasía, 42

 La segunda ley de Knox dice que, en general, una novela de detectives no contendrá elementos sobrenaturales o preternaturales, (palabra esta última sinónima de la anterior en nuestra lengua, pero que en la de los herederos de Shakespeare y Milton, parece discriminar entre los distintos entes por antigüedad o procedencia).

En nuestra época dejaría fuera del recuento a detectives de lo paranormal como Harry Dresden, a los que usan técnicas sobrenaturales como los de Criando Malvas o al propio Colombo, que no es seguro que pertenezca al género humano por varios cromosomas.

En esta historia de Aliphant, no hay más misterio sobrenatural que la extraña aparición de carteles mecanografiados en medio del aire, y es posible que se deban a un descuido del autor, que debía colocarlos fuera del alcance de sus sagaces personajes.

 

 

Aliphant CDLXVIII

 Aliphant CDLXVIII. Lofts en Off

Pensamiento a Máquina

n 1929, el Reverendo Knox estableció el decálogo para las novelas de detectives, dando una pauta un tanto innecesaria para la contrucción de las tramas de misterio y que, por supuesto, se puede resumir en una sencilla premisa: «Nadie está a salvo cerca de Jessica Fletcher».

La primera regla es que siempre hay que dar a conocer al futuro asesino a principio de la trama, pero por supuesto sin descubrirlo de forma evidente. Por eso el fragmento del Génesis de Caín y Abel no es una novela policiaca: conocemos al asesino y cuando Yahvé le pregunta a Caín qué ha hecho, es en plan Gila, de «alguien-ha-matado-a-alguien», pero no porque sea un crimen sin resolver. (Además los sospechosos de la época se reducían a tres).

En esta entrega, Aliphant se encuentra con el detective que lleva las riendas en esta investigación..

Aliphant CDLXVII

Aliphant CDLXVI Pensamientos a Máquina