Títulos Reales Antianos

En
una mezcla de despropósito entre la parcheada lengua inglesa y
el protocolo de la nobleza inglesa, la consorte de un miembro de
la misma recibe al casarse
el nombre de su esposo tal cual, es decir, si Menganita Pi se une al
Conde Fulanito de Tal, pasaría a llamarse Condesa Fulanito de Tal. Ante
tal descalabro de la identidad, la familia real dispone de unos títulos
«boomerang», los cuales, al acabarse las pilas
de su portador, vuelven siempre a la corona. De igual forma en España,
al fallecer don Juan, conde de Barcelona, padre de don Juan Carlos, el
nuevo titular de la ciudad condal pasó a ser el Rey.

 

Pues
bien, si la augusta Isabel no impone cordura y un ducado o titulo
inferior a la nuera de su hijo, Catalina Middleton deberá ser llamada
Princesa Guillermo
de Gales. (Princess William of Wales), puesto que el título de hijo del
príncipe heredero no conlleva otro título per se. De ahí que tanto los
duques de York y los condes de Wessex, futuros duques de Edimburgo,
aceptaran sin rechistar esos ducados, que en
otros ámbitos hubieran sido meros cigarrillos de tabaco negro.

 

Sea
como fuere, y evitando el ducado de Windsor, que trae malos recuerdos a
la soberana, podemos apostar por el ducado de Clarence, (y Ross para
Escocia) si
no fuera porque el último titular falleció a la edad actual de
Guillermo. 

 

En
ANT, el título real va asociado al de la empresa, de manera que Bethant
es Reina-CEO o Reina Presidenta de la compañía y su familia reúne
títulos similares
como príncipes-vicepresidentes, grandes duques-consejeros delegados,
condes-directores o marqueses-con derecho a aparcamiento. 

 

P.S: Tras el cierre de este artículo se anunció que los príncipes recibirían el título de Duques de Cambridge, condes de Strathearn y barones de Carrickfergus, sellando así el aciago incidente…

Despabilados

En los métodos antiguos de iluminación, mucho antes de los halógenos de bajo consumo o las lámparas de LEDs, se producía una degradación en la cantidad de iluminación suministrada por el consumo del pábilo, es decir, el cordel que guía cómo se quema una vela. La sección carbonizada de la mecha apenas ilumina, por lo que era necesario proceder a una operación denominada «despabilar», que implicaba la supresión de la zona inservible para devolver el brillo a la llama de la vela.

Por el símil luminoso y la mejora en el proceso que sustituyó los pábilos por filamentos metálicos en botellas de cristal, el sentido original quedó en desuso, pero no así el concepto de despertar la inteligencia o el nivel de atención de los interlocutores, a través de los verbos espabilar y despabilar y sus correspondientes participios usados como adjetivos de resultado de este proceso de avivamiento intelectual.

 

 

Aliphant CDLXIV

Aliphant CDLXIV. Despabilados