Aliphantix

A punto casi de alcanzar la cincuentena, Astérix el Galo recibió en castellano su nombre llano por culpa de la similitud de la tilde francesa -que marca la apertura de la vocal, ya que todas sus palabras on agudas- con la marca de acento en español. Más ridículo es lo de “tentén“, no obstante.

A pesar de la desaparición del guionista Goscinny el gran Albert Uderzo ha seguido con las aventuras de los galos con mayor refinamiento artístico que literario, pero no hay duda que los últimos volúmenes son parte de la gran obra según la entendía el dúo Goscinny-Uderzo.

Por otra parte, y centrándonos en  la viñeta de hoy, es estupendo tratar de reproducir la arquitectura de la aldea que resiste ahora y siempre al invasor o las holas de los árboles que no puede arrancar Obélix sin que llore su fiel Idéfix. Por razones de peso, Aliphant debe vestir el pantalón de franjas verticales de Obélix, que, como todo el mundo sabe y el que se cayó en la marmita de poción mágica cuando era pequeño siempre recuerda, adelgazan.

Aliphant XLVII. Una gala gala.

Aliphant XLVII. Una Gala Gala

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