Sólo, sin compañía

También surgen ideas para las tiras de las situaciones más extrañas. En esta ocasión, se había reformado la ortografía de la Real Academia Española de la Lengua Española sobre el uso de las tildes diacríticas. De una regla fija para la tilde de la palabra solo (es decir, lleva tilde cuando es un adverbio equivalente a solamente y no la lleva cuando equivale a «sin compañía») se pasó a dejarlo al sentido común que tanto caracteriza a cualquier masa parlante. Todavía más, se penalizará el uso de la tilde cuando no sea estrictamente necesaria para la determinación del significado,  justificándolo únicamente  en caso de ambigüedad.

Tras convertir en transgresores  a los defensores de la ley y en inocentes a los pobres ignorantes, la medida requería una tira que recordara la razón de la existencia de la vieja norma:  Sólo solo.

Aliphant XXIII. 

Aliphant XXIII. Sólo solo. 

Deja un comentario